Como abrazada al rencor de Hanna
COMO ABRAZADA AL RENCOR DE HANNA Habitualmente, no me cuesta enfrentarme a la hoja en blanco. No soy de esas personas que escriben y borran muchas veces las palabras con las que comenzarán su texto, ni mucho menos que organice las ideas en un papel borrador previamente, como les enseño a mis estudiantes que es correcto hacerlo. Quizás sea porque ensayo una y mil veces cada palabra en mi mente y cuando el texto ya ha tomado su forma en mi cabeza me dispongo a materializarlo. Este texto lo ensaye muchas veces en poco tiempo. Muchas veces imaginé, redacté, corregí, reformulé y repensé cada una de las cosas que quiero decir, incluso las verbalicé. Sin embargo, una vez decidida a escribirlo por fin, como un intento desesperado de que esas palabras abandonen mi cabeza cuando encuentren el papel (la obsesión por un único tema me mata), no tengo ni idea de cómo empezarlo. Supongo que la mejor forma es, como dice mi mamá, por el principio. Llevo mucho tiempo deseando, anheland...